Cómo construir personajes memorables
- hanafictioner
- 15 feb 2024
- 10 min de lectura
Actualizado: 22 sept 2024
Memorable: Algo digno de ser recordado, de impresión duradera. Que genera un impacto significativo.
Conectar con los personajes de una historia es quizá lo más fundamental para que los lectores queden atrapados y se sumerjan en ella por completo. El vínculo que se forma entre la ficción y el plano real del lector pende principalmente de qué tanto va a poder reflejarse en los personajes que está conociendo.
Una trama fascinante y un buen sentido de la narrativa no garantiza el éxito de una novela o que ésta cumpla su propósito si el desarrollo de los personajes no es destacable. En este post quiero compartirte los puntos más importantes que debes tomar en cuenta a la hora de construir a tus personajes para convertirlos en personajes trascendentales.
Personajes memorables
Un personaje se vuelve memorable cuando tiene profundidad emocional, enfrenta desafíos que resuenan con las experiencias humanas cotidianas y experimenta un crecimiento significativo a lo largo de la historia. Su humanidad, imperfecciones y relaciones complejas lo convierten en alguien a quien se puede percibir como auténtico.
Como escritora, me he enfrentado en innumerables ocasiones al reto de sacar a mis personajes adelante en situaciones cruciales en las que, si no se logra desarrollar de manera adecuada, puede tirar abajo el trabajo de desarrollo de la historia misma. Y es probable que no en todas las veces haya logrado llegar al punto de desarrollo más óptimo, pero la prueba y error me han llevado a entender mejor cómo lograrlo.
Ejemplo práctico
En el año 2020 participé en un festival de historias de una comunidad a la que pertenecía en Wattpad. La pandemia estaba comenzando, y dado que el trabajo estaba completamente parado, tenía el tiempo suficiente para sentarme a escribir en tiempo récord y así poder formar parte.
La dinámica consistía en elegir uno de los insights que la organizadora proponía y a partir de ello, desarrollar una trama completa. Mi historia inicialmente iba a contar con diez capítulos, por lo que mi trabajo base fue pensando bajo esa limitante.
El insight que elegí era algo que se salía por completo de mi zona de confort. Era una historia en la que de antemano parecía que debía haber mucha angustia, desolación y un personaje principal cargado de una personalidad cuestionable, por tanto, de acciones reprobables. Y esto es un poco más sencillo de llevar cuando hablamos de villanos o personajes secundarios que nacen con el propósito de dividir e ir en contra del personaje principal, pero ¿cómo desarrollar un personaje protagonista que tiene como principal antagonista a él mismo?
Hemos visto en muchísimas ocasiones al villano que se hace bueno motivado por el amor principalmente, y usualmente consigue seguir sobre ese camino del bien acompañado del motivante que lo llevó a encauzar su comportamiento, y algunos de estos personajes han cumplido con el propósito de ser memorables; sin embargo, estamos hablando de un personaje que no tiene la menor idea de que es un villano y mucho menos, el villano de su propia historia.
El mismo protagonista siendo el principal obstáculo de su camino hacia su propio final feliz.
Muchos villanos disfrutan la maldad o la aprenden a normalizar, este personaje no podía reflejar eso en ninguna etapa de la historia, simplemente porque no podía ser construido sobre el entendimiento de que él estaba mal. Su personalidad y acciones debían reflejar la distorsión de su realidad gracias a su entorno de toda la vida.
De hecho, en alguna parte de la historia, su padre le dice que los que parecen ser los buenos, son en realidad los malos. Y esa es la premisa de vida en la que crece.
Pero entonces, siendo el protagonista de una historia que sin importar cuán angustiosa sea, debe tener un final feliz (lo que final feliz signifique en una percepción subjetiva), ¿cómo se logra evolucionarlo hasta el punto en el que las personas que leen acepten a este individuo en ese contexto feliz?
De entrada te digo que el personaje fue bastante odiado, incluso por mí, lo que sí era uno de los propósitos de su existencia, pues era la clave para que la trama fuera intensa. Fue tan odiado que en algún punto las personas que leían en tiempo real me pedían que los protagonistas no quedaran juntos. Y si te preguntas cómo logré hacerlo tan detestable con solo tener la realidad alterada, mi respuesta es que necesité de un coprotagonista que fuera absolutamente amado.
Aquí es donde debes tomar en cuenta que es muy importante que todos tus personajes estén conectados y estén creados para ser memorables; memorables en su bondad, memorables en su maldad, memorables en cualquier circunstancia, y más aún, que sean construidos para conectar unos con otros en medio del conflicto y en la resolución del mismo.
Mi protagonista villano estaba destinado a ser odiado por su personalidad y pensamientos, pero entró en lo más profundo de las personas que leían porque el personaje al que estaba lastimando (además de a sí mismo) se construyó para ser compadecido, amado, y con esta impresión de necesitar constantemente ser rescatado. Un personaje que desde que lo conoces sientes que merece recibir la mayor cantidad de felicidad posible.
Otro gran reto en la construcción de este personaje fue la duración de la historia. Era muy corta para dar demasiado contexto de cómo estaba cambiando hasta finalmente lograr su mejor momento. Y personalmente, sentí que no lo lograría, pues había realmente mucho odio a su alrededor; pero entonces, me regresé al principio. Para poder hacerlo realmente odioso tuve que crear una historia propia alrededor de él, justificarlo para entender la línea que iba a seguir. Con esa justificación, tuve que humanizarlo, conectar con él a un nivel persona a persona. Asimilar sus heridas, asimilar su contexto, sus relaciones pasadas, su fuente de sabiduría: ¿de dónde venían las ideas que tenía de la vida?
Siendo su creadora, podrías pensar que conectar con su historia fue sencillo, pues yo la inventé, pero cuando haces un buen trabajo construyendo a tus personajes, se desdibuja la línea creador-personaje y queda bastante crudo el vínculo de experiencias humanas, que es de hecho lo que se pretende transmitir a los lectores cuando la historia está lista.
Hay distintas formas de contar el momento clímax de la evolución de un personaje una vez entiendes dónde está su punto de quiebre definitivo; y esa forma de contarlo es lo que hace que la persona leyendo la historia lo tome con aceptación, o bien, decida que es demasiado fácil para alguien con una personalidad y acciones como las del personaje en cuestión.
Y el secreto de cómo hacerlo, en mi experiencia, está en crear una situación que se parezca o le recuerde al personaje a un momento clave en el que empezó a comportarse de tal modo, el momento en el que su percepción de la vida se formó definitivamente, y que además la crees en un momento en el que su vulnerabilidad sea obvia. Esa vulnerabilidad que debió empezar a alimentarse de esos momentos pequeñitos repartidos en la historia en los que el personaje es llevado a experimentar sensaciones o emociones desconocidas que van en contra de su comportamiento y perspectiva de las cosas.
Es importante recalcar en este punto que esto es para cualquier situación en la que se encuentre tu personaje; todo lo que implique un crecimiento, rompimiento, declive, renacimiento; un cambio.
Al final, después de todo este camino de odio, mi personaje logró ganar la empatía de los lectores y reflejar un cambio real en cuestión de dos capítulos, para poder disfrutarlo al siguiente como una persona a la que le crees esa inocencia y actos cariñosos. El personaje se hizo memorable por esa evolución sin opacar al coprotagonista que consiguió ser memorable gracias a una de las cosas con las que más anhelamos como humanos conectar: el amor propio.
Para cerrar este ejemplo quiero dejarte un recordatorio de algo que se va a repetir una y mil veces cuando hablamos de construir personajes: apela a las emociones y aspiraciones humanas siempre. Un personaje perfecto e inalcanzable no puede ser memorable. Aún en un entorno ficticio, la clave de éxito para una historia siempre será sus personajes humanos y lo más apegados a una realidad como la tuya y la mía.
Si quieres conocer la historia de la que te hablo, se llama In Repair y la encuentras en mi cuenta de Wattpad completamente gratis en su versión oficial. Fue publicada por primera vez en junio del 2020 en su versión original fanfiction. Actualmente la única versión disponible es la oficial.
Y ahora sí...
Consejos clave para la construcción de personajes memorables
Profundiza en su complejidad: Los personajes memorables suelen tener múltiples capas, no sólo lo que puede percibirse a simple vista en el desarrollo de la historia. Explorar su pasado, motivaciones, deseos ocultos y miedos para crear una profundidad emocional definitivamente va a ayudar a que las personas que los leen, conecten. Para este propósito, las fichas de personajes son fundamentales, pues te ayudan a tener la claridad de todos estos aspectos antes de meterlos de lleno a tu historia. En un siguiente post te hablaré con detalle cómo crearlas.
Haz que sean imperfectos: Sé que te ha tentado la idea de crear al personaje perfecto, con todas aquellas cualidades que te encantaría tuviéramos en la vida real, pero toma en cuenta que no hay manera de que se pueda conectar con alguien tan inalcanzable. Los personajes perfectos son aburridos porque son abrumadoramente predecibles y descaradamente fantasiosos. Dale a tus personajes virtudes, sí, pero también defectos y debilidades que los hagan humanos y creíbles. Humanizarlos crea la magia del vínculo con las personas que los leen, por lo tanto, perduran en sus mentes.
Dales un objetivo claro: Cada personaje debe tener un objetivo o deseo que impulse su acción a lo largo de la historia. Esto no solo refuerza la personalidad del personaje, sino que le da fuerza de la trama. Imposible que desarrolles una trama asombrosa con un personaje que no se mueve en la dirección correcta. No importa si haces uso de los clichés más exitosos, si tu personaje no tiene un objetivo claro desde el principio, la historia se irá por las ramas y nadie conectará.
Crea relaciones significativas: Las interacciones entre los personajes son fundamentales. Desarrollar relaciones complejas y realistas que muestren cómo éstos se afectan mutuamente va a lograr que sus personalidades, defectos y atributos hagan acto de presencia de forma natural, contribuyendo así al desarrollo de la historia.
Haz que enfrenten desafíos difíciles: Los personajes memorables se destacan por cómo enfrentan y superan los desafíos. Poner a tus personajes en situaciones difíciles que pongan a prueba su fuerza, resiliencia y moralidad tendrá un efecto de empatía en las personas que los leen. Todos los seres humanos tenemos estos desafíos en nuestro diario vivir, y es parte de nuestra humanidad buscar conectar con personas que atraviesen dilemas similares o hayan salido victoriosas después de padecerlos.
Dales una voz única: Desarrolla un estilo de habla distintivo para cada personaje, incluyendo su vocabulario, jerga y tono. Esto ayuda a diferenciarlos y los hace más memorables para los lectores. Pueden tener una influencia cultural, según su lugar de origen o el lugar en el que se ambienta la historia; pueden también estar influenciados por la temporalidad en la que se desarrollan, pero procura que cada uno tenga siempre un tono que lo haga ser recordado por su particularidad.
Haz que crezcan y cambien: Los mejores personajes experimentan un arco de desarrollo a lo largo de la historia. Permíteles aprender de sus errores, enfrentar sus miedos y crecer como individuos. Esto sin lugar a dudas generará lazos perdurables con los lectores, pues son lecciones aplicadas a situaciones realistas de las que previamente te has ocupado de generar. En el ejemplo práctico te hablaba un poco de cómo hay diferentes maneras de contar la evolución en un personaje según la historia que estás desarrollando, ahondaré más sobre esto en otro post, pero recuerda que la manera en la que se dé esa evolución tiene que ser natural, y deberás hacer un uso sabio de la personalidad de tus personajes para que su crecimiento tenga coherencia con la trama, tiempo y relaciones significativas.
Cuida los detalles: Detalles pequeños pero significativos pueden hacer que un personaje sea más vívido y memorable. Considera aspectos como sus gestos, expresiones faciales, hábitos y gustos personales. La ficha de personaje también es una buena brújula para tener esto muy en cuenta a la hora de comenzar con el desarrollo de la historia.
Muestra su vulnerabilidad: Los lectores tienden a conectar más con personajes que muestran vulnerabilidad y humanidad. Permite que tus personajes muestren sus debilidades y miedos, lo que los hace más accesibles y auténticos. Esto es parte de mostrarlos imperfectos, pero también tiene que ver con cuánto vas a darles el espacio de poder romperse y deconstruirse. A veces da un poco de miedo llevar muy al fondo a nuestros personajes porque eso nos enfrente a tomar decisiones que en nuestra propia vida pueden ser difíciles; sin embargo, piensa que en la vida real no existe una sola persona que no haya pasado por este proceso de vulnerabilidad antes de encontrar la salida. Es humano y es como sucede. Permite que tus personajes sean vistos al desnudo en situaciones en las que es necesario morir a cosas para renacer.
Sé consistente pero sorprendente: Mantén la coherencia en el desarrollo de tus personajes, pero también intégrales momentos de sorpresa y revelación que desafíen las expectativas del lector y los hagan más intrigantes. Es posible que en momentos muy particulares no pueda evitarse que un personaje sea predecible por su tipo de personalidad, pero recuerda que es un mundo que estás creando, aprovechar estos espacios para reinventar al personaje y darle un giro a lo que normalmente haría genera mucho interés Preguntas como: ¿Por qué está comportándose así? ¿Qué va a hacer a continuación? Mantendrán a los lectores expectantes de la continuación de la historia. No tiene que romperse la fidelidad de sus particularidades por darles un momento de atrevimiento o fuera de su zona de confort, por ello debes elegir muy bien los momentos de la historia en donde ese comportamiento sorpresivo aporte al desarrollo.
Estos son algunos de los que consideré los mejores consejos para guiar a tus personajes a ser memorables. Recuerda que es la práctica lo que hace al maestro; construir personajes memorables es un proceso en el que se van puliendo cosas con el tiempo. Acepta críticas constructivas, pide consejos, involucra personas de tu confianza y sobre todo, no te rindas con ellos. Los seres humanos somos complejos, tenemos profundidad, perspectiva y muchos otros factores que influyen nuestra vida diaria, tus personajes van a ser construidos bajo esta premisa, ten paciencia y pon manos a la obra.
Comparte con nosotros si tienes algún otro consejo o si has empleado alguna vez alguno de estos puntos y tenido éxito.
Nos leemos en el siguiente post.




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